La Gran Fiebre en el Día Fuera del Tiempo

Fiebre, fuego en el cuerpo.
Fuego que purifica, que renueva.

Miércoles 25 de Agosto, Día Fuera del Tiempo. Fiebre en el Día Fuera del Tiempo. En el día bisagra del año de la nueva era.
Comenzar purificada. Quemar lo que ya no sirve. Resurgir de las cenizas.

Fiebre inesperada, tumbadora, altísima, como hace años no tenía.
Sentir la piel arder desde adentro, los labios explotar.

“Tenías la cara pálida y los labios rojos, muy rojos…” me dijo mi mamá. Caer en la casa de mi madre el día de La Gran Fiebre del Día Fuera del Tiempo, no es casualidad. No para mi.

Bueno, si algo en mi -viejo, caduco, inútil- luchaba por permanecer, olvidate. Me mandaron el estado, la prueba, el proceso para liberarlo.

Dicen que anda dando vueltas un virus que te ataca el sistema digestivo: vómitos, diarrea y fiebre. Mirá vos… Mi vieja lo tuvo el fin de semana pasado, pero pensamos que había sido una pataleta del Día del Amigo. Y yo el día anterior a La Gran Fiebre estaba espléndida, sana, feliz, segura. Unas horas más y sería "el día". Y el miércoles me dije “Today is the day”, aunque no pude completarlo según mis planes. Me alegro de haberlo aceptado, de no haber luchado.

Y de haberme arrastrado hasta el lugar en cuestión (podría haber ido en auto también), la situación no se habría dado de todos modos: faltó la otra parte, me dijeron después.

Entonces, bien.

El Día Fuera del Tiempo fue un día para mi, para continuar mi preparación.

Deseché prácticamente todo lo que mi cuerpo tenía para desechar. Ardí, me quemé. Y confío en su paralelo espiritual y mental: El poder de transformarme en lo que ya soy. Asimilar mi ser.

"El que cree, crea; el que crea, hace; el que hace, se transforma a si mismo y a la sociedad en la que vive" Proverbio Maya



Para tener en cuenta, entender lo que nuestro ser nos está diciendo y aprender:

Fiebre es cólera abrazadora. “Soy la expresión tranquila y serena de la paz y el amor.”
Náuseas son miedo, rechazo de una idea o una experiencia. “Estoy a salvo. Confío en que el proceso de la vida me aporta sólo el bien.”
Malestar en el estómago también es miedo. Temor a lo nuevo. Incapacidad de asimilar lo nuevo. “La vida me sienta bien. Asimilo los nuevos momentos que me ofrece cada día. Todo está bien.”
Malestar en los intestinos es temor a liberar lo viejo y que ya no se necesita. “Con facilidad libero lo viejo y acojo alegremente lo nuevo.”
Diarrea también es temor, rechazo, huida. “Mi ingestión, asimilación y eliminación están en orden. Estoy en paz con la vida.”

Raro y hermoso

Qué bueno.
Agenda adquirida a mitad de año.
Seis meses de hojas blancas para escribir lo que se me antoje.
Quiero pasar al blog lo que escribí en el último viaje a Córdoba. Hay material interesante ;)

(Creo que porque decidí empezar a escribir lo que pienso mientras viajo literalmente, es decir, mientras estoy en los medios de transporte. Antes, escribía más bien como una descarga. Lo más jugoso de lo que reflexionaba, quedaba en mis pensamientos. Lo más flashero, digamos. Probablemente porque estaba "flasheada" al conectar tales ideas, al llegar a tales conclusiones, demasiado elevada para tomar una birome y anotar.
Y de lo que he escrito, me animo a decir que lo mejor esta en esos papeles, y no en digital. Es que son muy mios, y ponerlos tan al alcance cibernético de cualquiera me da cosa.
En parte me sentiría muy expuesta. En parte no. Esos pensamientos serán muy mios, pero no son solo mios. Son.
Y si tuviera en cuenta la "parte" mencionada primero: cuántas almas se toman el trabajo de conocer a otra alma realmente?
Bueno, continúo transcribiendo anotaciones de la última semana de junio.)

Lo que vengo posteando hace poco es más bien una verborragia expresiva, que publico por sinceridad (hacia mi o hacia lo que sea). Como ornamentación necesaria, como contexto. Lo próximo tendrá más sustancia (tiene) aunque no se publique cronológicamente.

Es verdad que los viajes me inspiran, hasta en el bondi, hasta caminando. Lo que no es del todo copado a veces porque no puedo anotar, o como ahora, la birome se queda sin tinta.
Escribo para acordarme, y pasarlo tal vez algún día. Es un registro de la ruta que transito.

Cómo putié el fin de semana!
Qué enojo que tenía el domingo! ...con la vida.
Me quejé abiertamente y en voz alta y calculo que hasta sin darme cuenta, con la misma energía debo haber dicho lo que quería.
(Sí, lo dije.)
Desde el lunes que me encontré con lo que quería una y otra vez. Hermoso!

Y las pruebas siguen.
Ahora viene... Estoy, otra vez, en lo más heavy: CONFIAR. (Listo! Lo asumí!)
Confiar en el Amor, por huevón que suene, hasta que ya no suene más huevón.

Las semanas vienen raras. La otra vino rara, esta viene rara. Raras y hermosas.
Me siento rara y bien. Atemporal. No sé bien en que día estoy ni que va a pasar. Pero planéo, pasa y sigue pasando. Todo tan fluido.
Raro... y hermoso.
Ojalá me acostumbre a esta sensación de estar siempre asombrada y a la expectativa feliz y serena.
Ahora, ahora no me siento del todo así. Estoy algo ansiosa, temerosa.
Será? Sos? Es? La respuesta está en Ser y ese "Ser" se refiere a mi, no afuera.

Tantas veces ya... Quiero abrazar otras cosas, sentimientos y recuerdos (aunque no existan voy a crearlos). Experiencias felices con final feliz o sin final, mejor.
Otra vez? No, la vez. Esta vez, esto. Lo que es y ya.
Con lo raro, con lo hermoso y todo su potencial ahí donde tiene que estar, en la incertidumbre. No voy a proyectarlo, no quiero los avances ni la promesa.
Quiero lo que es, lo que ha sido y lo que será.

...
El día está húmedo, algo cálido y gris. La cabeza me dibuja, el corazón aprende. Hoy es uno de esos días que no me importa ver la realidad exterior. Todo está borroso, no me puse los lentes de contacto. Practico la intuición por dentro y por fuera.

Ay! La belleza de lo que fluye!
Ay! El dolor de lo que se atora!
Suelta, pues, Paola. Suelta.

Hoy es uno de esos días que se quedó en las 9am. En unas horas oscurece y aun es de mañana.
Al dolor de lo que no es, lo suelto. Chau.
Sonrisas, palabras, abrazos, bienvenidos sean. Los recuerdo, los revivo. Los agradezco.

"Pao, bienvenida a casa".


La misión de la doncella es lograr ser Diosa-Mujer, principio y fin de todo lo que es y lo que no. Saberse, convertirse, recordarse, más que indentificarse: ser con El Ser.



"¿Así es el poder real? Así es la vida misma. La diosa guardiana de la fuerza inagotable, ya sea descubierta por Fergus, o por Acteón, o por el príncipe de la Isla Solitaria, [112] requiere que el héroe esté dotado con aquello que los trovadores y los juglares llamaban un “corazón gentil”. (...) 
El encuentro con la diosa (encarnada en cada mujer) es la prueba final del talento del héroe para ganar el don del amor (caridad: amor fati), que es la vida en sí misma, que se disfruta como estuche de la eternidad.
Y cuando el aventurero, desde este punto de vista, no es un joven sino una doncella, ella es quien, por medio de sus cualidades, su belleza o su deseo, está destinada a convertirse en la consorte de un ser inmortal."
"El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell.





Oh, bajón

Oh, bajón...
cuando vuelve el decaimiento. 
Más tarde estaré arriba otra vez. 
Pero... 
Ohhh, subeybaja de la vida esta mia! 

(Ya aparecerán cálidas palmadas en la espaldita. 
Gracias. 
Ya sé que "pilas pilas!", que "pum para arriba!".)

Lo sé, pero ahora: 
OHHHHH BAJÓN! 

Oh, dualidad!
Oh, opuestos que se atraen, opuestos que se necesitan. 
Opuestos que son en esencia la misma cosa 
-como una noche supe 
que la angustia extrema y la alegría inmensa están hechas de la misma sustancia-.
Si tan solo pudiera dejar de ver opuestos, 
si realmente entendiera,
asimilara, 
lo que en teoría conozco.

De días y de noches

Creo útil, muy útil, la información de los sueños, de los míos principalmente. Lo que veo, siento, pienso, hago y no hago, lo que recuerdo y lo que se desvanece, lo que analizo en el mismísimo sueño (muchas veces sé que sueño). Sé que estoy en una parte de mí que se conecta con otras cosas y gentes. Un lugar al que espero acceder más libremente en un tiempo. A veces recuerdo todo muy claro. Otras cuando lo recuerdo, lo olvido. Y otras tantas cuando lo escribo, voy olvidando partes. A veces traen mensajes cuasi trascendentales, otras parecen tonteras.
Confío en el rompecabezas y en que son pedazos del proceso.


Unas noches después de la sesión de cuencos por el solsticio de invierno soñé con mi abu. Hace bocha que no soñaba con mi abu y no sabía porqué. Tampoco lo sé ahora. Extrañaba nuestros abrazos, su sonrisa, su tibieza y la confianza y paz que me daba tenerla cerca. 

Soñé con ella y con mangos cortados en rodajas en un plato a los pies de su cama. Yo veía primero los mangos (esa noche había comido), luego los pies de una cama como de hospital pero enorme, de 2 plazas parecía, y luego a mi abu sentada ahí que me hablaba y no sé que me decía. No me sentí sorprendida de verla, tampoco sentí el tiempo que había pasado. 

Me abrazaba, y me mandaba a hacer no sé que cosa, pero me mandaba a que hiciera lo mío, que ella estaba tranqui. La vi bien, muy bien, hasta más delgada. La cama estaba al pie de un escenario (era un bar con todo lo que tiene un bar, medio a oscuras todavía, como si estuvieran por abrir) pero miraba para el otro lado. Yo le ofrecí levantarle el lado de los pies y bajar el otro, cambiar la almohada de lugar y ayudarla a ponerse mirando para el otro lado. Creo que me importaba más a mi que a ella pero lo hice. 

Salí a una calle angosta, con adoquines y luz tenue de los faroles. Parecía algo viejo y yo no reconocía la zona aunque eso no me preocupaba. Crucé la calle y entré a otro lugar. 

Después estaba en una casa, a oscuras. Sentí un poco de miedo y empecé a prender las luces. Los interruptores no encendían las luces cuando yo los tocaba, sino que se prendían después y yo sabía que era así. Fui por la casa haciendo esto hasta que llegue a la habitación que daba a la puerta de entrada, aparentemente. En vez de paredes tenía ventanas de vidrio, como si fuera un bar o un negocio. Ahí noté que había dos tipos golpeando la puerta. Como no me vieron que yo estaba por abrirles se iban, entonces les hice señas con la mano. Uno me vio y volvió. Abrí la puerta y entraron, y con ellos un montonazo de gente más. Parecía que habían estado esperando hace tiempo. Sin embargo cuando entraron nadie me reclamó nada, ni me dijo nada tampoco. Como si yo no existiera casi. 


El sábado tenía que ir a una fiesta porque le había prometido al dj que iba a conocerlo personalmente a ver si hacíamos alguna movida juntos. Sinceramente no tenía ni ganas. 

Por qué tengo que salir un sábado a la noche? Porque es sábado a la noche. Y quién dice? Que sé yo. Además cuando “la vida es viernes”, salir el sábado lo sentía como una obligación y no me gustó un carajo. Pero la llamé a Lola y fuimos igual. 

Digamos que no era nuestro estilo. “No pegas ni con moco” me decía Lola. Yo me sentía caperucita con onda, era verdad. (Tenía puesto un vestidito rojo, calzas y polainas negras y el cacheco con capucha marrón). 

Decidimos irnos pero no quería volverme. Ya había salido de casa y quería hacer algo. “Bueno, hay muchos buenos lugares cerca. No sé que hay, pero podemos ir a ver qué onda”. “Dale”. 

Rumbeamos al bar de la radio “La tribu”, estaba abierto pero no parecía haber nada adentro… “Bueno, vamos para el Club Premier.” Había una fiesta con “música para bailar” Mmm… Pregunté por sms la dirección del Pacha que no me la acordaba y con otro sms intenté chequear cómo estaba por ahí. Salimos para allá. Llegamos cuando ya quedaban unos pocos, nos invitaron a entrar igual. Era un buen lugar para descansar después de tanta caminata. 

Decidimos ir a tomar un café con mediaslunas. Caminamos desde Parque Centenario hasta Flores buscando un puto café abierto que tuviera además precios reales, no esas pelotudeces de “café completo: café, tostadas, mermelada y manteca - $40”. 

En el camino hablamos de la vida, de lo loco y no tan loco, de percepciones, nos vanagloriamos de nuestros excelentes estados físicos y espirituales a nuestra edad, nos reímos, nos perdimos geográfica y mentalmente, nos encontramos. 

Estaba fresca y hermosa la noche. Hermosa noche. 


Llegábamos al lugar pero a mi no me alcanzaba la plata. Entonces me daban una tarjeta (que era la llave) para que volviera a la casa a buscar guita. En la tarjeta estaba la dirección. Un pibe de los que estaba con nosotros, morocho y con cara de vivo se ofrecía a acompañarme, yo no le vi bola y me fui. Los demás lo entretuvieron para que no me siga. A las cuadras me doy cuenta que una de las parejas que estaba con nosotros venía atrás mío, me acompañaban. 

Paramos en una esquina, yo pregunté por la calle, me dieron indicaciones y seguimos caminando. 

Estábamos en una habitación con una tele prendida que pasaba una peli a la que no le prestábamos mucha atención. Yo charlaba con un pibe rubio. El ponía otra tele con otra peli, se acomodaba al lado mío y me daba algunos besos.

Casi nadie lee

Lo digo acá porque necesito decirlo, escribirlo al menos. Y sé que nadie lee, casi nadie. Vos estás leyendo? Mirá vos... no lo esperaba.
Bueno, ahi va:

Hoy, ahora, esta noche, no quiero nada. No quiero hacer nada. No quiero nada de nada. Quiero estar sola. Ya estoy sola, esto sería algo a favor, pero en realidad no, porque tengo que estar con gente y hoy, ahora, no quiero. Tengo eventos, responsabilidades. Para qué carajo? Y porque "algo hay que hacer". Quién dijo?

En realidad quiero que me abracen. Y después abrazar yo. Pero como no pasa, no quiero nada. A la mierda todo, todos y yo. Me creo afectuosa y en realidad me cuesta tanto el contacto físico.

Extraño pintar, editar fotos, hacer murales... Ahora creo situaciones, no tantos objetos. Me gustaría crear otro tipo de situaciones. Un poco a regañadientes confío que de alguna manera se deben estar creando.
Y qué me impide ponerme a pintar, por ejemplo? Nada... No estoy bloqueada, solo elijo no hacerlo ahora. Es mi elección y quiero respetarla, aunque no me guste. Mmm...

Quiero querer. Ya lo dije. En realidad no lo dije, lo escribí. Me parece que nunca lo dije. Bue.

Me agarra el vértigo... y si...

Y me agarra. 
Será el frío... Será que hace tiempo no me agarraba (mentira). 
Será una práctica. 
Mujer, si puedes tu con dios hablar, preguntale si yo alguna vez te he dejado de adorar. 
No mujer, jamás. 
Frío, calor sectorizado, sudo y tengo frío. 
Sol fuerte fuerte en mi piel te extraño. Estas noches tan tempraneras tienen los días contados. 
Gracias solticio, gracias. 
Estos días cortos con noches largas que no estoy aprovechando. Lo haré el próximo ciclo, tal vez. Este no. 
Prefiero días largos, noches que se escurren entre los dedos cuando la luz amanecida por ahi sorprende a mis manos y a todo el resto de mi... 
Vértigo. 
Escribo, divago, hago tiempo, existo, mientras decido si me voy o no. Ya sé que no me voy, ya sé que me quedo, pero igual escribo, divago, hago tiempo, existo...

Soy tan linda cuando lloro

Soy tan linda cuando lloro.

Temo, ansío. Todo lo que no debo hacer. Sufro, mucho. Y no quiero.
Cuándo? Me pregunto cuándo. Aun me pregunto cuándo. Me sigo preguntando.
Sé que no importa cuándo. Igual me lo pregunto.
No me meto el dedo en la llaga, solo pregunto cuándo.

Al menos no pregunto por qué. Qué me importa?

Fluir? Qué fluir? A dónde? Para llegar a dónde? Cuándo?

Ya sé que la vida es un viaje. Lo sé pero evidentemente no lo entiendo del todo, sino lo disfrutaría más seguido. 
"Lo que importa es el proceso". "Lo que importa es disfrutar el viaje". Bueno, si. Pero ahora ahora no me alcanza, no me sirve, no me importa.
Estoy cansada de este viaje. Quiero meterme en mi cajita y desaparecer un rato, aunque sea. Pero la cajita no existe y el tiempo tampoco, y acá estoy atrapada en este presente que de a ratos, muuuy de a ratos es feliz. Brevemente. Y cuando lo es, creo que son muestras gratis de la eternidad que debe ser y será. 
Pero ahora dudo, porque la eternidad es esta, es este eterno presente y aprender a vivirlo y disfrutarlo. Y no, ahora no quiero, ahora no siento que me sienta bien.
Me siento una nena, me siento indefensa, me siento chiquita. Soy chiquita ante el todo y la nada del Universo.

Parece un blog de autoayuda, la puta madre.
Ni siquiera de autoayuda. Estoy asqueada de mi y de mi mundo. Asco, nauseas. Miedo.

Logro muchas cosas, zarpadas. Pero las que realmente siento en lo más profundo de mi, no. Esas no tengo idea de cómo alcanzarlas. 
Las otras serán muy buenas, pero, no se ofendan, no me importan realmente. En mi funcionan como un piloto automático que me indica que soy capaz de lograr las otras. Las otras que realmente me importan y que no tengo idea de cómo alcanzar. A veces me siento un poco más cerca, creo ver una punta, me alegro y me ilusiono. Dura poco.

Ay! Me canso de confiar. Me canso de confiar. Me canso.
Mañana tal vez pruebe no hacer nada, no accionar. 
Es dificil para mi, porque creo que mi Misión es Generar. Lo creo, soy buena, lo siento. El tema es que se aplica mejor a situaciones que son para otros, no para mi.

Para mi: NO ACCIÓN. 
Al menos por un día.