Bienvenida otra vez al viaje

Viajé bárbaro. 

(Cada vez que me entrego y espero lo más dificil, la cosa fluye...)

Eran 18hs en tren y cuando compré el pasaje de olvidé de indicar "ventanilla". Para mi este es un detalle importante, porque es la diferencia de poder dormir apoyada en la ventana o sufrir gran parte del viaje, cayendo de sueño pa un lado y pal otro. Nada grato. Pensé varias veces en ir a chequear a la boletería y si era necesario, cambiarlo. Colgué. Ergo resigné.

Las últimas dos semanas habían sido tremendas: pocas horas de sueño, mudanza, laburo, flete, más mudanza, cumpleaños, despedida, terminar murales, preparar viaje y otros bla bla. Estaba realmente cansada.

Para mi alivio, nadie se sentó a mi lado en Retiro. El tren arrancó. Lei un rato hasta que apagaron las luces. Cazé la bolsa de dormir que me prestó Lola (bien guardadita en su funda). Almohada. Paola que mide 1,54m cabía perfecto acostada en el asiento. Buenas noches. 

Se prendieron las luces, primera parada. Me acomodé otra vez, sentada en el asiento a la espera. Nadie se sentó a mi lado. Almohada y buenas noches, otra vez. 

Ya cuando el tren paró en Villa María (la última parada), me invadía un bienestar hermoso. El cansancio persistía, y algún que otro dolor muscular por la postura. Y con eso encima, yo me sentía aun más feliz. 

Nadie se sentó a tu lado, Paola. Que fluya...

Y bienvenida otra vez al viaje. O mejor dicho, a la conciencia de que la Vida es el Viaje.

Primer ciclo consciente de energía del DRAGÓN PLANETARIO ROJO

Hoy llega a este planeta la energía que del mismo día en que nací, la del DRAGÓN PLANETARIO ROJO. Lo que significa que es mi "cumpleaños galáctico". Y además, hoy es el cumple de la querida Fe Cipriani según el calendario de gregoriano. Qué alegre sincronicidad!

Perfecciono con el fin de nutrir 
Produciendo el ser 
Sello la entrada del nacimiento 
Con el tono planetario de la manifestación 
Me guía el poder del agua universal 

Dragón: La compasión por los Seres sintientes 'ya está presente desde el principio'. 
El Dragón nutre la compasión para todos los seres.


Recién veo algo en mi pic de perfil de Facebook. La edité a principio de año porque este es el año chino del dragón. No había notado que tmb el DRAGÓN es mi kin maya... Cómo no m di cuenta? Seguramente como no noto otras cosas. Hay otras que sí las noto. Noto como todo se acelera y a la vez está más calmo. Noto los cambios conscientemente elegidos que ya se hacen carne. Y los medianamente conscientes e inconscientes tmb. Lo admirable en estos últimos es que voy comprendiendo y recordando aquellas intensiones tan sanas, tan propias y que tan en el fondo de mi sabía. Me voy despertando y es hermoso. Pensamientos que tuve, cosas q dije "sin saber lo que decía"... Qué groso lo que decía! No tenía una real idea de la magnitud, de cómo de bien iba a ser todo. Ni tenía idea que hoy, ahora, escribiendo esto iba a estar tan feliz. Posta que no.
Hace unos días que no me siento bien. Ando a las puteadas, estresada. Me preocupé un poco porque me sentía en "otras épocas", en las "oscuras". Pero es porque me olvido de tener CONFIANZA, DE QUE LA VIDA FLUYE. Me olvido que no bueno y malo, no hay dualidad. Simplemente ES. Me estuve enfermando bastante las últimas semanas. Muchas responsabilidades, muchos cambios. Y TODO JUNTO: mudanza, viaje, liberarme de mis propias ataduras, concretar los proyectos en equipo... Cambia el hábitat, la gente, el aire, el sustento, el cielo (qué bueno q va a cambiar el cielo!!! Acá en Baires no se ven las estrellas de noche y menos de día. Creo que en parte x eso nos olvidamos de mirar y conectarnos hacia arriba.)
Y si, es así. Sabía que iba a ser así. Es el cuello de botella, el embudo. CONFIANZA.
Dijiste y ahora acá está.

GRACIAS.
Gracias a la vida que me ha dado y me da y me dará tanto. Gracias a ustedes y a mi. Al sol que siempre me atrajo desde tan chiquita. Gracias a las nervaduras de las horas que miraba a trasluz. Gracias a las formas de colores que veía (y aun veo) al cerrar los ojos de noche hasta dormir. Gracias por el olor a malvón y sus hojas peluditas. Gracias a los calambres de cachetes que tuve a fin del año pasado por sonreir tanto. Gracias por hablarme a los ojos. Gracias por conocerme y por creer que me conocen. Gracias por conectarse de alguna manera conmigo.
Gracias a todo por ser parte del todo y el todo a la vez.

FELIZ DÍA PARA MI, PARA FE Y PARA TODOS LOS SERES. HOY Y SIEMPRE.

¿Cómo querer a una mujer que se sale de la regla?

Pola está triste. Pola esta sola. Pola quiere desaparecer, desvanecerse. Cierra los ojos y no más. Destellos de colores se mueven suaves en la oscuridad. Los abre y ahí sigue todo, la bañadera, la alfombrita. Todo sigue ahí. No se desvaneció y ella tampoco.
Pola llora, le duele.
Pola se mira el antebrazo izquierdo y recuerda ese dolor punzante que sintió muchas veces. Se imagina hundir un cuchillo en la muñeca y rasgar la carne hacia arriba. Abrirse los dos antebrazos. Ese era el dolor.
También le duele la cabeza.
En el baño lloró apretándose el vientre como en un abrazo a si misma. Se miraba y lloraba. Tal vez nunca le crezca. Tal vez nunca albergue a un ser. Es una posibilidad, ahora es la posibilidad y eso le duele muchísimo.
Se ve en el espejo, los ojos y los labios hinchados y rojos, la nariz mocosa, la cara empapada, y se consuela "Soy tan linda cuando lloro. Tal vez si me viera así, me querría." 
Se ve patética también. Los hombros, las costillas se le marcan, los músculos del torso. El cuerpo entre flaco y fibroso. No hay grasa, solo hueso, músculo y piel. Podría parecer que no falta mucho para que desaparezca. Pero nunca desaparece, siempre está ahí. Igual ese rostro, ahora hinchado, que se mira a si mismo a los ojos. Desearía desde sus entrañas estar mirando otros ojos. ¡Cómo le gustaría que esos fueran otros ojos! Que la cara más conocida fuera otra, no la suya. Que los ojos que la miran fueran los de aquel y que hubiera en ellos ternura y no decepción.

Ayer le dijeron que era rara y se sorprendió. Un poco le gustó, pero otro poco la puso en ese lugar de hacerse cargo, de asumir que se sale de la regla como persona y como mujer. Fueron palabras de alguien que recién conocía. Esa fue la primera impresión que dio.
Horas antes en el colectivo una señora le dijo algo similar pero refiriéndose a su vestimenta, no a sus preguntas. Tampoco conocía a la señora que tan espontáneamente inició la charla. Estas personas parecían a gusto con su rareza, y también tenían lo suyo. A ella esta mujer le resultaba "rara". 
Y a su lado, este amigo nuevo que tanto le recuerda a aquel de los ojos y sonrisa de niño, y otras veces de rostro oculto. Lo que duró el encuentro le recorrió disimuladamente los rasgos con la mirada, tratando de encontrar a aquel. "Es tan parecido y tan distinto". Diferenciaba contornos, gestos, corrigiendo imaginariamente en ese rostro lo que lo haría aquel otro.
Este es taciturno, el otro es esquivo y eso le duele.

¿Cómo querer a una mujer que se sale de la regla?



La Gran Fiebre en el Día Fuera del Tiempo

Fiebre, fuego en el cuerpo.
Fuego que purifica, que renueva.

Miércoles 25 de Agosto, Día Fuera del Tiempo. Fiebre en el Día Fuera del Tiempo. En el día bisagra del año de la nueva era.
Comenzar purificada. Quemar lo que ya no sirve. Resurgir de las cenizas.

Fiebre inesperada, tumbadora, altísima, como hace años no tenía.
Sentir la piel arder desde adentro, los labios explotar.

“Tenías la cara pálida y los labios rojos, muy rojos…” me dijo mi mamá. Caer en la casa de mi madre el día de La Gran Fiebre del Día Fuera del Tiempo, no es casualidad. No para mi.

Bueno, si algo en mi -viejo, caduco, inútil- luchaba por permanecer, olvidate. Me mandaron el estado, la prueba, el proceso para liberarlo.

Dicen que anda dando vueltas un virus que te ataca el sistema digestivo: vómitos, diarrea y fiebre. Mirá vos… Mi vieja lo tuvo el fin de semana pasado, pero pensamos que había sido una pataleta del Día del Amigo. Y yo el día anterior a La Gran Fiebre estaba espléndida, sana, feliz, segura. Unas horas más y sería "el día". Y el miércoles me dije “Today is the day”, aunque no pude completarlo según mis planes. Me alegro de haberlo aceptado, de no haber luchado.

Y de haberme arrastrado hasta el lugar en cuestión (podría haber ido en auto también), la situación no se habría dado de todos modos: faltó la otra parte, me dijeron después.

Entonces, bien.

El Día Fuera del Tiempo fue un día para mi, para continuar mi preparación.

Deseché prácticamente todo lo que mi cuerpo tenía para desechar. Ardí, me quemé. Y confío en su paralelo espiritual y mental: El poder de transformarme en lo que ya soy. Asimilar mi ser.

"El que cree, crea; el que crea, hace; el que hace, se transforma a si mismo y a la sociedad en la que vive" Proverbio Maya



Para tener en cuenta, entender lo que nuestro ser nos está diciendo y aprender:

Fiebre es cólera abrazadora. “Soy la expresión tranquila y serena de la paz y el amor.”
Náuseas son miedo, rechazo de una idea o una experiencia. “Estoy a salvo. Confío en que el proceso de la vida me aporta sólo el bien.”
Malestar en el estómago también es miedo. Temor a lo nuevo. Incapacidad de asimilar lo nuevo. “La vida me sienta bien. Asimilo los nuevos momentos que me ofrece cada día. Todo está bien.”
Malestar en los intestinos es temor a liberar lo viejo y que ya no se necesita. “Con facilidad libero lo viejo y acojo alegremente lo nuevo.”
Diarrea también es temor, rechazo, huida. “Mi ingestión, asimilación y eliminación están en orden. Estoy en paz con la vida.”

Raro y hermoso

Qué bueno.
Agenda adquirida a mitad de año.
Seis meses de hojas blancas para escribir lo que se me antoje.
Quiero pasar al blog lo que escribí en el último viaje a Córdoba. Hay material interesante ;)

(Creo que porque decidí empezar a escribir lo que pienso mientras viajo literalmente, es decir, mientras estoy en los medios de transporte. Antes, escribía más bien como una descarga. Lo más jugoso de lo que reflexionaba, quedaba en mis pensamientos. Lo más flashero, digamos. Probablemente porque estaba "flasheada" al conectar tales ideas, al llegar a tales conclusiones, demasiado elevada para tomar una birome y anotar.
Y de lo que he escrito, me animo a decir que lo mejor esta en esos papeles, y no en digital. Es que son muy mios, y ponerlos tan al alcance cibernético de cualquiera me da cosa.
En parte me sentiría muy expuesta. En parte no. Esos pensamientos serán muy mios, pero no son solo mios. Son.
Y si tuviera en cuenta la "parte" mencionada primero: cuántas almas se toman el trabajo de conocer a otra alma realmente?
Bueno, continúo transcribiendo anotaciones de la última semana de junio.)

Lo que vengo posteando hace poco es más bien una verborragia expresiva, que publico por sinceridad (hacia mi o hacia lo que sea). Como ornamentación necesaria, como contexto. Lo próximo tendrá más sustancia (tiene) aunque no se publique cronológicamente.

Es verdad que los viajes me inspiran, hasta en el bondi, hasta caminando. Lo que no es del todo copado a veces porque no puedo anotar, o como ahora, la birome se queda sin tinta.
Escribo para acordarme, y pasarlo tal vez algún día. Es un registro de la ruta que transito.

Cómo putié el fin de semana!
Qué enojo que tenía el domingo! ...con la vida.
Me quejé abiertamente y en voz alta y calculo que hasta sin darme cuenta, con la misma energía debo haber dicho lo que quería.
(Sí, lo dije.)
Desde el lunes que me encontré con lo que quería una y otra vez. Hermoso!

Y las pruebas siguen.
Ahora viene... Estoy, otra vez, en lo más heavy: CONFIAR. (Listo! Lo asumí!)
Confiar en el Amor, por huevón que suene, hasta que ya no suene más huevón.

Las semanas vienen raras. La otra vino rara, esta viene rara. Raras y hermosas.
Me siento rara y bien. Atemporal. No sé bien en que día estoy ni que va a pasar. Pero planéo, pasa y sigue pasando. Todo tan fluido.
Raro... y hermoso.
Ojalá me acostumbre a esta sensación de estar siempre asombrada y a la expectativa feliz y serena.
Ahora, ahora no me siento del todo así. Estoy algo ansiosa, temerosa.
Será? Sos? Es? La respuesta está en Ser y ese "Ser" se refiere a mi, no afuera.

Tantas veces ya... Quiero abrazar otras cosas, sentimientos y recuerdos (aunque no existan voy a crearlos). Experiencias felices con final feliz o sin final, mejor.
Otra vez? No, la vez. Esta vez, esto. Lo que es y ya.
Con lo raro, con lo hermoso y todo su potencial ahí donde tiene que estar, en la incertidumbre. No voy a proyectarlo, no quiero los avances ni la promesa.
Quiero lo que es, lo que ha sido y lo que será.

...
El día está húmedo, algo cálido y gris. La cabeza me dibuja, el corazón aprende. Hoy es uno de esos días que no me importa ver la realidad exterior. Todo está borroso, no me puse los lentes de contacto. Practico la intuición por dentro y por fuera.

Ay! La belleza de lo que fluye!
Ay! El dolor de lo que se atora!
Suelta, pues, Paola. Suelta.

Hoy es uno de esos días que se quedó en las 9am. En unas horas oscurece y aun es de mañana.
Al dolor de lo que no es, lo suelto. Chau.
Sonrisas, palabras, abrazos, bienvenidos sean. Los recuerdo, los revivo. Los agradezco.

"Pao, bienvenida a casa".


La misión de la doncella es lograr ser Diosa-Mujer, principio y fin de todo lo que es y lo que no. Saberse, convertirse, recordarse, más que indentificarse: ser con El Ser.



"¿Así es el poder real? Así es la vida misma. La diosa guardiana de la fuerza inagotable, ya sea descubierta por Fergus, o por Acteón, o por el príncipe de la Isla Solitaria, [112] requiere que el héroe esté dotado con aquello que los trovadores y los juglares llamaban un “corazón gentil”. (...) 
El encuentro con la diosa (encarnada en cada mujer) es la prueba final del talento del héroe para ganar el don del amor (caridad: amor fati), que es la vida en sí misma, que se disfruta como estuche de la eternidad.
Y cuando el aventurero, desde este punto de vista, no es un joven sino una doncella, ella es quien, por medio de sus cualidades, su belleza o su deseo, está destinada a convertirse en la consorte de un ser inmortal."
"El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell.





Oh, bajón

Oh, bajón...
cuando vuelve el decaimiento. 
Más tarde estaré arriba otra vez. 
Pero... 
Ohhh, subeybaja de la vida esta mia! 

(Ya aparecerán cálidas palmadas en la espaldita. 
Gracias. 
Ya sé que "pilas pilas!", que "pum para arriba!".)

Lo sé, pero ahora: 
OHHHHH BAJÓN! 

Oh, dualidad!
Oh, opuestos que se atraen, opuestos que se necesitan. 
Opuestos que son en esencia la misma cosa 
-como una noche supe 
que la angustia extrema y la alegría inmensa están hechas de la misma sustancia-.
Si tan solo pudiera dejar de ver opuestos, 
si realmente entendiera,
asimilara, 
lo que en teoría conozco.

De días y de noches

Creo útil, muy útil, la información de los sueños, de los míos principalmente. Lo que veo, siento, pienso, hago y no hago, lo que recuerdo y lo que se desvanece, lo que analizo en el mismísimo sueño (muchas veces sé que sueño). Sé que estoy en una parte de mí que se conecta con otras cosas y gentes. Un lugar al que espero acceder más libremente en un tiempo. A veces recuerdo todo muy claro. Otras cuando lo recuerdo, lo olvido. Y otras tantas cuando lo escribo, voy olvidando partes. A veces traen mensajes cuasi trascendentales, otras parecen tonteras.
Confío en el rompecabezas y en que son pedazos del proceso.


Unas noches después de la sesión de cuencos por el solsticio de invierno soñé con mi abu. Hace bocha que no soñaba con mi abu y no sabía porqué. Tampoco lo sé ahora. Extrañaba nuestros abrazos, su sonrisa, su tibieza y la confianza y paz que me daba tenerla cerca. 

Soñé con ella y con mangos cortados en rodajas en un plato a los pies de su cama. Yo veía primero los mangos (esa noche había comido), luego los pies de una cama como de hospital pero enorme, de 2 plazas parecía, y luego a mi abu sentada ahí que me hablaba y no sé que me decía. No me sentí sorprendida de verla, tampoco sentí el tiempo que había pasado. 

Me abrazaba, y me mandaba a hacer no sé que cosa, pero me mandaba a que hiciera lo mío, que ella estaba tranqui. La vi bien, muy bien, hasta más delgada. La cama estaba al pie de un escenario (era un bar con todo lo que tiene un bar, medio a oscuras todavía, como si estuvieran por abrir) pero miraba para el otro lado. Yo le ofrecí levantarle el lado de los pies y bajar el otro, cambiar la almohada de lugar y ayudarla a ponerse mirando para el otro lado. Creo que me importaba más a mi que a ella pero lo hice. 

Salí a una calle angosta, con adoquines y luz tenue de los faroles. Parecía algo viejo y yo no reconocía la zona aunque eso no me preocupaba. Crucé la calle y entré a otro lugar. 

Después estaba en una casa, a oscuras. Sentí un poco de miedo y empecé a prender las luces. Los interruptores no encendían las luces cuando yo los tocaba, sino que se prendían después y yo sabía que era así. Fui por la casa haciendo esto hasta que llegue a la habitación que daba a la puerta de entrada, aparentemente. En vez de paredes tenía ventanas de vidrio, como si fuera un bar o un negocio. Ahí noté que había dos tipos golpeando la puerta. Como no me vieron que yo estaba por abrirles se iban, entonces les hice señas con la mano. Uno me vio y volvió. Abrí la puerta y entraron, y con ellos un montonazo de gente más. Parecía que habían estado esperando hace tiempo. Sin embargo cuando entraron nadie me reclamó nada, ni me dijo nada tampoco. Como si yo no existiera casi. 


El sábado tenía que ir a una fiesta porque le había prometido al dj que iba a conocerlo personalmente a ver si hacíamos alguna movida juntos. Sinceramente no tenía ni ganas. 

Por qué tengo que salir un sábado a la noche? Porque es sábado a la noche. Y quién dice? Que sé yo. Además cuando “la vida es viernes”, salir el sábado lo sentía como una obligación y no me gustó un carajo. Pero la llamé a Lola y fuimos igual. 

Digamos que no era nuestro estilo. “No pegas ni con moco” me decía Lola. Yo me sentía caperucita con onda, era verdad. (Tenía puesto un vestidito rojo, calzas y polainas negras y el cacheco con capucha marrón). 

Decidimos irnos pero no quería volverme. Ya había salido de casa y quería hacer algo. “Bueno, hay muchos buenos lugares cerca. No sé que hay, pero podemos ir a ver qué onda”. “Dale”. 

Rumbeamos al bar de la radio “La tribu”, estaba abierto pero no parecía haber nada adentro… “Bueno, vamos para el Club Premier.” Había una fiesta con “música para bailar” Mmm… Pregunté por sms la dirección del Pacha que no me la acordaba y con otro sms intenté chequear cómo estaba por ahí. Salimos para allá. Llegamos cuando ya quedaban unos pocos, nos invitaron a entrar igual. Era un buen lugar para descansar después de tanta caminata. 

Decidimos ir a tomar un café con mediaslunas. Caminamos desde Parque Centenario hasta Flores buscando un puto café abierto que tuviera además precios reales, no esas pelotudeces de “café completo: café, tostadas, mermelada y manteca - $40”. 

En el camino hablamos de la vida, de lo loco y no tan loco, de percepciones, nos vanagloriamos de nuestros excelentes estados físicos y espirituales a nuestra edad, nos reímos, nos perdimos geográfica y mentalmente, nos encontramos. 

Estaba fresca y hermosa la noche. Hermosa noche. 


Llegábamos al lugar pero a mi no me alcanzaba la plata. Entonces me daban una tarjeta (que era la llave) para que volviera a la casa a buscar guita. En la tarjeta estaba la dirección. Un pibe de los que estaba con nosotros, morocho y con cara de vivo se ofrecía a acompañarme, yo no le vi bola y me fui. Los demás lo entretuvieron para que no me siga. A las cuadras me doy cuenta que una de las parejas que estaba con nosotros venía atrás mío, me acompañaban. 

Paramos en una esquina, yo pregunté por la calle, me dieron indicaciones y seguimos caminando. 

Estábamos en una habitación con una tele prendida que pasaba una peli a la que no le prestábamos mucha atención. Yo charlaba con un pibe rubio. El ponía otra tele con otra peli, se acomodaba al lado mío y me daba algunos besos.